{"id":74,"date":"2024-02-29T22:48:28","date_gmt":"2024-02-29T22:48:28","guid":{"rendered":"https:\/\/neuroeduca.gt\/?p=74"},"modified":"2024-02-29T23:01:02","modified_gmt":"2024-02-29T23:01:02","slug":"la-conjuncion-del-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/neuroeduca.gt\/index.php\/2024\/02\/29\/la-conjuncion-del-amor\/","title":{"rendered":"La conjunci\u00f3n del amor"},"content":{"rendered":"\n<p>Durante el 2024 se van a apreciar varias conjunciones planetarias y leyendo sobre esto, record\u00e9 una primordial para el amor, la conjunci\u00f3n entre eros filia y \u00e1gape, deseo amor y ternura. Y pensando en esa magn\u00edfica conjunci\u00f3n escrib\u00ed un peque\u00f1o cuento que pretende explicar cada uno de los tipos de amor:<\/p>\n\n\n\n<p>En el majestuoso Olimpo, donde los dioses gobernaban con poder y gracia, Zeus, el rey de los dioses, decidi\u00f3 crear tres seres que encarnaran las diferentes facetas del amor: Eros, Philia y \u00c1gape.<\/p>\n\n\n\n<p>Con un rayo de su mano, Zeus dio vida a Eros, dot\u00e1ndolo con el ardor del deseo y la pasi\u00f3n desenfrenada. Eros representaba la obsesi\u00f3n, la compulsi\u00f3n, la exigencia de exclusividad en el amor. Se aferraba a la creencia de que el amor era eterno y estaba destinado a fusionar a dos almas en una. Sin embargo, su fuego intenso a menudo consum\u00eda a aquellos que lo experimentaban, dejando solo cenizas de lo que una vez fue.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras Eros ard\u00eda con intensidad, Zeus cre\u00f3 a Philia, la encarnaci\u00f3n del lazo de la amistad. Philia era un esp\u00edritu apacible y comprensivo, que valoraba las diferencias y encontraba belleza en la diversidad. A medida que el tiempo pasaba, su influencia calmaba el frenes\u00ed de Eros, dando equilibrio y estabilidad a las relaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la trinidad del amor no estar\u00eda completa sin \u00c1gape. Con un susurro suave, Zeus dio vida a \u00c1gape, el amor benevolente y desinteresado. \u00c1gape ve\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias f\u00edsicas, amando al alma misma de los seres queridos. Cuando el sufrimiento tocaba el coraz\u00f3n de alguien, \u00c1gape acud\u00eda con su ternura para envolverlo en el abrazo m\u00e1s puro y reconfortante.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo, los tres seres del amor se encontraron y se unieron en una conjunci\u00f3n celestial. Aprendieron que el verdadero amor no pod\u00eda existir sin la presencia de cada uno de ellos: el deseo apasionado de Eros, la amistad inquebrantable de Philia y la ternura desinteresada de \u00c1gape. Juntos, formaban un v\u00ednculo indestructible que trascend\u00eda las limitaciones del tiempo y el espacio.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Olimpo, aquel d\u00eda resplandeci\u00f3 con una luz m\u00e1s brillante que nunca, porque se demostr\u00f3 que el amor verdadero no depend\u00eda de una sola faceta, sino que florec\u00eda cuando todas las formas de amor caminaban de la mano, complement\u00e1ndose entre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed, la moraleja se hizo evidente: cuando falta uno, el amor sufre porque est\u00e1 incompleto. Solo al abrazar las tres formas de amor, el amor puede florecer en su plenitud, irradiando su luz sobre todos los que lo encuentran.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8216;Eros y Psique&#8217; de Antonio Canova (1793), escultura expuesta en el Museo Louvre, Paris (Francia)<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":79,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[18,20,19,21],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/neuroeduca.gt\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74"}],"collection":[{"href":"https:\/\/neuroeduca.gt\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/neuroeduca.gt\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/neuroeduca.gt\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/neuroeduca.gt\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/neuroeduca.gt\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":82,"href":"https:\/\/neuroeduca.gt\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74\/revisions\/82"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/neuroeduca.gt\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/79"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/neuroeduca.gt\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/neuroeduca.gt\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/neuroeduca.gt\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}